Antes: decidir con el pronóstico
Mirá el pronóstico de la hora del hormigonado, no el del día: una lluvia fuerte durante la descarga o en las primeras horas es motivo para reprogramar; una llovizna, con el llenado tapado, se maneja. La app de la obra de SmartMax muestra el pronóstico en la obra a la hora planificada, con consejos cortos; y el ejecutivo de ventas reprograma el pedido si hace falta.
Qué le hace la lluvia al hormigón fresco
El agua de más sobre el hormigón recién colocado cambia la relación agua/cemento en la superficie: se lava la pasta de cemento, quedan los agregados a la vista, baja la resistencia superficial y aparecen fisuras y polvo. En una losa o en un piso, la superficie es justamente lo que más se ve y lo que más se usa.
Durante: proteger el llenado
- Cubrí lo recién colocado con polietileno apenas termines de reglear, sin apoyarlo sobre el hormigón fresco si se puede evitar.
- No alises la superficie con agua encima: atrapás agua y debilitás la capa de arriba.
- Si el agua se acumula en el encofrado antes del llenado, sacala: el hormigón no se vuelca sobre agua estancada.
- Nunca compenses con un hormigón más seco «para que aguante»: el asentamiento lo define el pedido.
Después: el curado sigue
La lluvia después del fraguado inicial no daña el hormigón: lo cura. Lo que importa es que la superficie no se haya lavado durante las primeras horas y que el curado siga los días siguientes. Si quedaron marcas o lavado superficial, hablalo con el asesoramiento técnico antes de seguir con la obra.

